Poeta de hoy en Buenos Aires, Argentina
Estela Barrenecchea
Clinamen
Sólo hay dos sustancias: el átomo y el vacío.
Los átomos declinan, se juntan por deseo.
LUCRECIO
I
Turbulencia de un instante
con extraño equilibrio el vacío,
el tiempo en un espacio interior.
El color de un acento se clava en la cabeza.
¿Por qué lo que vive desconcierta la noche?
Neutra de mí la luna gotea belleza.
Luz blanca que abraza con su engranaje
el lado más sombrío del balcón.
¿Por qué este punto del espacio enlaza la presencia?
II
Hay escena en la luna y siempre vuelve el sonido tenue,
la infidencia de una voz vieja
como un artefacto tembloroso.
¿Se conjuga el rostro de la infancia?
¿Por qué en mi boca la mueca del sentido?
III
Padre, no tengo muchas palabras,
ellas están en mi trama,
en el contacto de tu manera
puesta a punto sobre la hierba de tus ojos.
¿Qué es esta herida capturada en la página?