El faro de Melilla: fotografía sacada de la Enciclopedia libre Wikipedia
Poeta de hoy en Sevilla, España
Enrique Barrero Rodríguez
La Ciudad en el Alma
Hoy quiero pronunciar el nombre tuyo,
remota claridad fortificada,
Ciudad que entretejiste un horizonte
de espuma y de sorpresa en la mirada,
Sirena del Océano que rompe
la tierra en su estrechez, como una lanza.
Hoy digo el nombre tuyo y se me vienen
al corazón, de pronto, las murallas,
la sal, la claridad, la ciudadela,
la música escondida de tus plazas.
Cuántos nombres sonoros para el niño:
Alborán, Chafarinas... Cuánta magia
igual en lo diverso, cuántas torres
esculpidas de asombro y recortadas
en el molde preciso de tu cielo
sostenido en azules de distancia.
Nunca supe, Ciudad, a ciencia cierta
si estás al sur del Sur o si tu gracia
habita justo al Norte de otro sueño.
Sólo sé que te guardo, delicada,
tal se guarda un recuerdo emocionado,
cual se aviva una lumbre, cual se escancia
un vino envejecido por el tiempo
en los odres atónitos del alma.
Porque amé tu secreto entre bastiones,
divagué por tus calles cuando el alba
arracimaba, leve, sus destellos
sobre la áspera voz de las amarras,
me perdí en tus mercados negociando
el precio de unos ojos de muchacha
y amé tu luz esbelta de trirreme,
de gaviota sencilla y dibujada.
Como se ama la vida yo te he amado,
y tu nombre concita la añoranza
del talud y la almena, las callejas
vencidas por las sombras prolongadas.
deletrearlo a solas con palabras
trenzadas de sigilo, de manera
que sólo Tú me escuches, tan lejana.
Me duele ya esta ausencia, señalarte
en el mudo contorno de los mapas
y no sentir tu suelo bajo el peso
decidido y tenaz de mi pisada.
Digo Melilla y siento entre las venas
la memoria del mar, multiplicada,
la sed de los ocasos infinitos,
la herrumbre poderosa de las anclas.
Entre brumas absortas de silencio,
yo te amé por sencilla y desgajada
por la recia hondonada de tus fosos
y el oro de tus muros. La nostalgia
se apodera de mí cuando te nombro
y evoco tu belleza, dulce ánfora
en las aguas del tiempo, poderosas,
infinita Ciudad hospitalaria.
Poema ganador
del XXVI Certamen de Poesía “ÁNFORA DE PLATA”
de la Casa de Melilla en Málaga
fallado por el jurado el 20 de noviembre de 2007
Escudo de Melilla